Con la llegada del verano comienzan las vacaciones, las escapadas de fin de semana y los desplazamientos por carretera. Saber cómo preparar el coche para un viaje largo es fundamental durante estos meses, cuando realizamos trayectos más extensos de lo habitual, circulamos con más equipaje y sometemos el vehículo a temperaturas elevadas.

Antes de iniciar el viaje, dedicar unos minutos a comprobar el estado del vehículo puede ayudar a prevenir averías y situaciones de riesgo. No se trata únicamente de preparar las maletas o planificar el destino, sino también de asegurarse de que el coche se encuentra en condiciones adecuadas para afrontar el desplazamiento.

Además de preparar el vehículo, es importante tener presentes otras recomendaciones de seguridad vial en verano.

En Fundación A Víctimas de Tráfico repasamos qué debes revisar antes de realizar un viaje largo en coche este verano y qué medidas pueden ayudarte a desplazarte de una forma más segura.

¿Por qué es importante revisar el coche antes de viajar?

Durante los desplazamientos de verano, el vehículo puede verse sometido a un esfuerzo mayor debido a las altas temperaturas, el peso del equipaje, el número de pasajeros y la cantidad de kilómetros recorridos.

Una avería que durante un trayecto urbano podría resultar simplemente incómoda puede convertirse en una situación peligrosa cuando se produce en una autovía, una carretera secundaria o un tramo con poca visibilidad.

Por eso, antes de salir es recomendable realizar una revisión general del vehículo y acudir a un taller cuando exista algún testigo encendido, un ruido extraño, una pérdida de líquidos, dificultades al arrancar o un comportamiento diferente al habitual.

La Dirección General de Tráfico recomienda revisar el vehículo antes de emprender un desplazamiento largo y prestar especial atención a elementos como los neumáticos, los frenos, los líquidos, la batería, la iluminación, los limpiaparabrisas y el sistema de climatización.

1. Comprueba el estado y la presión de los neumáticos

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Su estado influye directamente en la estabilidad, la capacidad de frenado y el control del coche.

Las altas temperaturas pueden afectar a su estado, especialmente cuando circulan con una presión incorrecta o presentan desgaste o deterioro previo.

Antes de comenzar el viaje, conviene comprobar:

  • La presión de los neumáticos.
  • El desgaste y la profundidad del dibujo.
  • La presencia de cortes, grietas, deformaciones o desgastes irregulares.
  • El estado de la rueda de repuesto, cuando el vehículo disponga de ella.
  • El funcionamiento y la fecha de caducidad del kit reparapinchazos.

La presión debe revisarse con los neumáticos fríos y siguiendo las indicaciones del fabricante. Normalmente, esta información puede consultarse en el manual del vehículo, en el marco de la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible.

También es importante adaptar la presión cuando el coche vaya a circular con varios pasajeros, una cantidad elevada de equipaje, una caravana o un remolque, siempre de acuerdo con las instrucciones del fabricante.

Circular con una presión inadecuada puede afectar al comportamiento del vehículo, incrementar el desgaste de los neumáticos y aumentar el consumo de combustible.

2. Revisa los frenos antes del viaje

El sistema de frenado debe responder correctamente y permitir detener el vehículo sin vibraciones, ruidos anómalos ni desviaciones.

Es recomendable solicitar una revisión profesional cuando se perciba alguna de estas señales:

  • El pedal del freno está demasiado blando o demasiado duro.
  • El coche tarda más de lo habitual en detenerse.
  • Se escuchan chirridos o ruidos metálicos.
  • El volante vibra durante la frenada.
  • El vehículo se desvía hacia uno de los lados.
  • Se enciende algún testigo relacionado con el sistema de frenado.

Además de comprobar las pastillas y los discos, también debe revisarse el nivel y el estado del líquido de frenos.

No conviene esperar a que aparezca un fallo evidente. Cuando existan dudas sobre el estado de los frenos, lo más seguro es acudir a un taller antes de iniciar el viaje.

3. Comprueba los niveles de líquidos y la batería

Las altas temperaturas pueden exigir un esfuerzo adicional al motor y a otros componentes del vehículo. Por eso, antes de comenzar un desplazamiento largo es importante comprobar los principales niveles.

Entre ellos se encuentran:

  • Aceite del motor.
  • Líquido refrigerante.
  • Líquido de frenos.
  • Líquido limpiaparabrisas.
  • Líquido de dirección asistida, cuando corresponda.

Estas comprobaciones deben realizarse siguiendo las indicaciones del fabricante y, generalmente, con el vehículo estacionado sobre una superficie plana y el motor frío.

El aceite ayuda a lubricar y proteger las piezas móviles del motor. Un nivel insuficiente o un aceite en mal estado puede afectar a su funcionamiento y provocar daños importantes.

El líquido refrigerante contribuye a mantener el motor dentro de una temperatura adecuada de funcionamiento. Nunca debe abrirse su depósito cuando el motor está caliente, porque el circuito puede encontrarse bajo presión y existe riesgo de sufrir quemaduras.

También conviene revisar la batería, especialmente cuando tiene varios años, presenta signos de deterioro o el vehículo muestra dificultades al arrancar. Las temperaturas elevadas pueden favorecer su desgaste y la aparición de fallos.

Si la batería presenta corrosión en los bornes, pérdidas, deformaciones o problemas de arranque, es recomendable solicitar una comprobación profesional antes del viaje.

4. Revisa las luces y los limpiaparabrisas

Aunque el viaje vaya a realizarse durante el día, las luces son fundamentales para ver y ser vistos en túneles, durante la noche, en tramos con poca visibilidad o cuando cambian las condiciones meteorológicas.

Antes de salir, es aconsejable comprobar:

  • Luces de posición.
  • Luces de cruce.
  • Luces de carretera.
  • Intermitentes.
  • Luces de freno.
  • Luz de marcha atrás.
  • Luces antiniebla.
  • Iluminación de la matrícula.

También deben revisarse las escobillas del limpiaparabrisas y comprobar que limpian correctamente el cristal.

Durante el verano, el parabrisas puede acumular polvo, arena, insectos y suciedad. Unas escobillas deterioradas pueden extender esos restos por el cristal en lugar de retirarlos, reduciendo la visibilidad.

Además, hay que comprobar que el depósito del líquido limpiaparabrisas se encuentra suficientemente lleno.

5. Comprueba el aire acondicionado

El aire acondicionado no es únicamente un elemento de confort. Mantener una temperatura adecuada dentro del vehículo ayuda a reducir el cansancio, la somnolencia y la pérdida de concentración asociadas al calor.

Antes de viajar, comprueba que el sistema enfría correctamente y que no produce ruidos u olores anómalos.

Cuando el flujo de aire es débil, tarda demasiado en enfriar el habitáculo o desprende un olor desagradable, puede ser necesario revisar el filtro del habitáculo o el sistema de climatización.

Antes de iniciar la marcha, puede resultar útil abrir durante unos instantes las puertas o las ventanillas para expulsar el aire caliente acumulado en el interior. Después, el sistema de climatización podrá reducir la temperatura del habitáculo de una manera más eficiente.

También conviene evitar orientar directamente las salidas de aire hacia la cara y mantener una temperatura confortable, sin crear una diferencia excesiva respecto al exterior.

6. Coloca correctamente el equipaje

La forma de distribuir el equipaje influye en la estabilidad del vehículo. Además, los objetos mal colocados o sueltos pueden convertirse en un peligro durante una frenada brusca o una colisión.

Los bultos más pesados deben situarse en la parte inferior y más adelantada del maletero, cerca del respaldo de los asientos traseros. El resto del equipaje debe colocarse de manera equilibrada y, cuando sea posible, sujetarse mediante redes, correas o los puntos de anclaje del vehículo.

No deben dejarse maletas, botellas, dispositivos electrónicos, juguetes u otros objetos sueltos dentro del habitáculo. En caso de frenada o impacto, pueden salir proyectados y causar lesiones a los ocupantes.

La bandeja trasera tampoco debe utilizarse para transportar objetos. Además de reducir la visibilidad del conductor, estos pueden desplazarse hacia delante en caso de accidente.

Cuando sea necesario utilizar un portaequipajes, una baca o un cofre de techo, se debe comprobar que esté correctamente instalado, que la carga permanezca bien sujeta y que no se superen las limitaciones de peso indicadas por el fabricante.

Transportar más peso también puede modificar el comportamiento del vehículo, aumentar la distancia de frenado y elevar el consumo de combustible. Por ello, conviene llevar únicamente el equipaje necesario.

7. Revisa la documentación y la baliza V16 conectada

Antes de comenzar el desplazamiento, comprueba que la documentación necesaria del conductor y del vehículo se encuentra en vigor.

También conviene llevar:

  • Permiso de conducir.
  • Permiso de circulación del vehículo.
  • Tarjeta de la Inspección Técnica de Vehículos.
  • Datos del seguro y del servicio de asistencia en carretera.
  • Chaleco reflectante en un lugar accesible.
  • Baliza V16 conectada y certificada conforme a la normativa vigente.
  • Teléfono móvil con batería suficiente.
  • Cargador para el teléfono.
  • Agua para los ocupantes.
  • Gafas de sol adecuadas para conducir.
  • Medicación necesaria durante el trayecto.

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es el único medio legal establecido en España para señalizar un vehículo inmovilizado y sustituye a los triángulos de emergencia.

Es importante comprobar que el dispositivo pertenece a uno de los modelos certificados y conservarlo en un lugar accesible, como la guantera. No debe guardarse debajo de las maletas, ya que, en caso de avería, debe poder utilizarse sin perder tiempo ni exponerse innecesariamente a la circulación.

8. Planifica la ruta antes de comenzar

Preparar el coche también implica preparar el desplazamiento.

Antes de salir, es recomendable consultar:

  • El recorrido más adecuado.
  • La previsión meteorológica.
  • El estado del tráfico.
  • La ubicación de las áreas de descanso.
  • Las posibles obras, retenciones o desvíos.
  • Las estaciones de servicio disponibles.
  • Los puntos de recarga, cuando se viaje en un vehículo eléctrico.

Siempre que sea posible, conviene evitar las horas de mayor intensidad de tráfico y los momentos centrales del día, especialmente durante episodios de temperaturas muy elevadas.

La ruta debe programarse antes de iniciar la marcha. Manipular el teléfono móvil o introducir una dirección en el navegador mientras se conduce supone una distracción y puede provocar un siniestro.

Cuando sea necesario modificar el recorrido, el conductor debe detenerse previamente en un lugar seguro o dejar esta tarea en manos de otro ocupante.

También puede resultar aconsejable informar a una persona de confianza sobre el destino y la hora aproximada de llegada, especialmente cuando se va a circular por carreteras poco transitadas.

9. Descansa durante el trayecto

Aunque el coche se encuentre en perfecto estado, el conductor también debe estar preparado para realizar el desplazamiento.

La fatiga reduce la atención, aumenta el tiempo de reacción y puede provocar errores en la toma de decisiones. En los trayectos largos, la DGT recomienda interrumpir la conducción cada dos horas o cada 200 kilómetros. Estas paradas deben realizarse antes si aparecen síntomas de cansancio, sueño o pérdida de concentración.

Durante las paradas se aconseja:

  • Salir del vehículo.
  • Caminar y estirar las piernas.
  • Beber agua.
  • Ventilar el habitáculo.
  • Descansar el tiempo necesario.
  • Evitar las comidas demasiado abundantes.

Antes de iniciar el viaje es importante haber dormido lo suficiente. Tampoco se debe conducir después de consumir alcohol, drogas o medicamentos que puedan afectar a la capacidad de conducción.

Abrir la ventanilla, subir el volumen de la música, conversar con los pasajeros o tomar café no eliminan la fatiga ni sustituyen al descanso.

Cuando aparece sueño, la medida segura es detenerse en un lugar autorizado y descansar antes de continuar.

10. ¿Qué hacer si el coche se avería en carretera?

En caso de avería, es fundamental mantener la calma, reducir progresivamente la velocidad y tratar de detener el vehículo en un lugar seguro y fuera de la calzada siempre que sea posible.

Una vez inmovilizado el vehículo, se deben encender las luces de emergencia, señalizar la incidencia mediante la baliza V16 conectada y avisar al servicio de asistencia en carretera.

La baliza debe colocarse en la parte más alta posible del vehículo, siempre que pueda hacerse sin abandonar el habitáculo ni exponerse al tráfico.

Los ocupantes no deben permanecer en la calzada ni caminar por ella. Cuando puedan abandonar el coche con seguridad, deberán salir por el lado contrario a la circulación y situarse en una zona protegida y alejada del tráfico, preferiblemente detrás de una barrera de seguridad.

Cuando salir del vehículo implique un riesgo, es preferible permanecer dentro, con el cinturón de seguridad abrochado, mientras se solicita ayuda.

En situaciones de emergencia o cuando existan personas heridas, se debe llamar al 112 y facilitar la ubicación del vehículo de la forma más precisa posible.

Lista de comprobación antes de viajar en coche

Antes de comenzar un viaje largo este verano, comprueba:

  • Neumáticos y presión.
  • Frenos.
  • Aceite del motor.
  • Líquido refrigerante.
  • Líquido de frenos.
  • Líquido limpiaparabrisas.
  • Batería.
  • Luces.
  • Limpiaparabrisas.
  • Aire acondicionado.
  • Documentación.
  • Baliza V16 conectada y certificada.
  • Colocación y sujeción del equipaje.
  • Ruta y áreas de descanso.
  • Agua para los ocupantes.
  • Teléfono móvil cargado.
  • Estado físico y nivel de descanso del conductor.

Preparar el viaje también es prevención

Muchos desplazamientos de verano comienzan con ilusión, pero la seguridad debe estar presente desde antes de arrancar.

Revisar el vehículo, planificar la ruta, distribuir correctamente el equipaje y respetar los descansos puede ayudar a prevenir averías y reducir situaciones de riesgo en carretera.

Antes de salir, dedica unos minutos a comprobar que tanto el coche como el conductor están preparados para realizar el trayecto.

Llegar al destino es importante, pero hacerlo con seguridad lo es mucho más.

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